Verdades universales

Playas

Una compañera de trabajo, en busca de su merecido descanso, se va pronto de vacaciones a la playa.

De esta forma, comenzamos a recordar como eran las vacaciones en la playa con los padres cuando eramos pequeñas. Y algo que se cumplía en la mayoría de los casos, que pasamos a clasificar como typical spanish era:

Tras pasar la mañana en la playa, lo siguiente era encontrar una piscina (servía la del hotel más cercano, si los apartamentos no tenían una ya), y así te limpiabas la arena y la sal y notabas como la sensación de hambre crecía más y más por momentos. Y, por fín, se subía al apartamento, con la intención de saciar ese hambre que nos poseía y…la comida aún no estaba hecha y no nos dejaban picar nada (qué luego no comerás…)

Y esto era lo que mejor recordábamos, porque independientemente del lugar de veraneo, de la compañía, el hambre que da esa sobredosis de agua, sol y el no parar quietos es lo que nunca nos abandona cada verano.

¡Felices vacaciones para los que os vais ya, para los que seguís viajando en agosto, y para los que las han gastado ya! (Zaragoza en julio y agosto no está tan mal)

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