Hokusai, Aún aprendo

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Desde los 6 años sentí el impulso de dibujar las formas de las cosas. Hacia los 50, expuse una colección de dibujos, pero nada ejecutado antes de los 70 me satisface. Sólo a los 73 años pude intuir, siquiera aproximadamente, la verdadera forma y naturaleza de las aves, peces y plantas. Por consiguiente, a los 80 años habré hecho grandes progresos; a los 90 habré penetrado en la esencia de todas las cosas; a los 100 habré seguramente ascendido a un estado más alto, indescriptible, y se llego a los 110 años, todo, cada punto y cada línea, vivirá. Invito a quienes vivirán tanto como yo a verificar si cumplo estas promesas.

Escrito a la edad de 75 años, por mí, antes Hokusai, ahora llamado Huakivo-Rovi, el viejo enloquecido por el dibujo.

El mismo espíritu que Goya.

Un pensamiento en “Hokusai, Aún aprendo

  1. Desde ese misma perspectiva filosófica de la ancianidad y del paso del tiempo Albert Hoffman comentó algo parecido:

    “Fui saludable de niño y de muchacho, pero desde que empecé a encontrar mi camino -mi camino como investigador, mi vida de adulto de relación con otros- tuve siempre algo parecido a la sospecha de que no estaba sano del todo, de que adolecía de algo. Solo cuando me acercaba a los ochenta años empecé a sentir que iba curándome de esa parcialidad, y ahora me encuentro casi perfectamente bien. Estoy seguro de que cuando me encuentre bien del todo habrá llegado el momento de morir”

    Un saludo Koke!

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